Friday, November 25, 2005

El primer encuentro



Lo primero que me surge luego de la lectura del texto “Desórdenes Mentales” de Eugenia Prado, es la libertad escénica
que el texto sugiere, tanto en lo formal como en sus contenidos, las voces que hablan por la autora y que dan vida a esta
obra, en lugar de acotar, abren puertas, sugiriendo situaciones, atmósferas, ambientes y estados emocionales infinitos.
El mundo femenino del texto se nos presenta como un viaje literario-dramatúrgico sin retorno, un viaje laberíntico y
complejo, difícil de sondear, donde el cautiverio, el daño físico y el suplicio mental, crean el terreno fértil y desafiante en
lo teatral en un intento por acceder y sumergirse en un lenguaje y un discurso que sólo puede habitar y sobrevivir en un
camino paralelo a lo que social y tradicionalmente podemos tolerar como trastorno mental.
El discurso político frontal, delictual, doméstico, rutinario, violento, psiquiátrico, jerárquico-técnico y sexual, se funden
y solidifican finalmente en una sola voz. Un animal femenino que brama y llora por una fisura, una rajadura que sangra
y se pudre, cual si fuera una vagina olvidada, fruto de siglos y siglos de intentar calzar como una fémina-hembra en un
esquema y un hábitat social, que tal vez no es el correcto, ni el que le corresponde.

Alejandro Trejo

0 Comments:

Post a Comment

Links to this post:

Create a Link

<< Home